Dices que tus senos son pequeños. Digo que tienes un corazón que no te cabe en el pecho.

Piensas que te sobran un par de kilitos, pero son lo primero que echo de menos en los abrazos ajenos.

Sientes vértigo pensando que no estás a la altura y yo… nunca he visto a nadie volar tan alto como tú.

Sospechas que tu sonrisa es una fábrica de cicatrices. ¿Nadie te ha dicho nunca que hasta que aparece(s) todo es herida abierta?

Te asusta que los planes salgan mal, sin embargo, he visto a Murphy cagarse de miedo cuando pronuncio tu nombre.

Si dices que no te desean, ¿qué hacen tantos (mal)genios frotándo sus lámparas para ponerte a ti en primer lugar?

No sabes si de cerca desprendes calor. Déjame decirte que, desde que nos alejamos, siento que estoy a tres mil kilómetros bajo cero.

Te gusta correr porque los días se pasan volando. Y cada uno de tus pasos… es una vida en mi calendario.