Letras & Poesía

Un día como ningún otro, la justicia le pidió a un nihilista que fuera a buscarla a la guerra. Y él fue. Ya que en tierra de nadie, los ideales e idealistas, se olvidaron de ella.

En una noche que parecía un día interminable, una mujer enamorada de la vida, derramó la sangre de todos sus seres queridos. Era huérfana y viuda. Los gemelos que estaba esperando… por fin habían nacido.

En la fiesta de los infelices, la pobreza se emborrachó de alegría para desenmascarar las intenciones de las lágrimas e ilusiones perdidas. Así, la realidad no parecía más que una resaca de mentiras.

Los poetas libres se reunieron alrededor de una hoguera con el fin de quemar toda la tinta que habían derramado sus silencios porque, después de romper todos los moldes, fueron presos de la Luna y del Sol, de la vida y del desamor, de la muerte…

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