No eres excusa ni motivo.
No eres culpa y tampoco cárcel.

Eres doctrina y bandera.
Eres causa y coartada.

No eres patria ni tierra santa.
No eres el séptimo cielo y tampoco perdición.

Eres casa y camino.
Eres horizonte y reencuentro.

No eres fin ni resultado.
No eres cálculo y tampoco ecuación.

Eres letra muda y punto suspensivo.
Eres origen e incógnita.