Esta vez os traigo una colaboración con Emilio, un hombre que tiene tanta puntería con las palabras como con su cámara Reflex. Sus versos se sentían incompletos, pero no aceptaban a cualquier acompañante, así que ha sido todo un honor poder completar este trabajo (no solo ha puesto parte del texto, la foto también es suya) con él.


 

Quizás es que no soy capaz
de atreverme a decirte
lo estúpido que me siento ser
sin tu norte en mi brújula…
Que si tengo que elegir,
ya procuré escoger tus rumbos
desde aquella remota vez
en que me arrojaste
tu mano y sonrisa
a bocajarro…
Y el mundo empezó a girar.
Que si me quedo inmóvil
evito el recuerdo.
Que sin ti
me falta el infinito
y me sobra la esencia…
Además,
la única manera de entendernos es
perdiéndonos en las latitudes del vicio,
donde los polos confunden
todas las agujas.
No necesitamos un mapa para elegir
destino al azar en aquella ocasión,
pero si nos mareamos ahora,
podemos olvidar el camino de vuelta
mediante atajos
inventados a quemarropa…
También podemos quedarnos quietos los dos.
Así nadie se pierde ni se desorienta.
De esta manera mis ojos…
no te buscan.
Y tus manos…
no me encuentran.


Arriba os he dejado su blog enlazado a su nombre, pero si queréis saber más sobre Emilio, podéis encontrarlo también en Instagram: @eldiariodeuniluso_v01