Se perdió buscando algo más justo.

Pero la sentencia de tu vacío… le quedaba muy grande.


Paula De Grei

“Matándome de sueño en el pasar de mis estribos una noche de Abril, encuentro a tu rostro culpable de mi ausencia, de la mentira que envuelve mi conciencia, en la noche que traté de obligarme a huir de algo que no fueses tú. Pero este morir del mío no arrastra a un niño de tu cordura, como un  bastardo sin casa arropado en la marea que va y viene y va pero que nunca ha sabido marcharse. Y que hoy paseé cual fantasma por aquel lugar latente en las estelas de mi pasado, en el tranvía de mis memorias donde aún ahí solías amarme, en el que temblando y aquejumbrada lo hice más y quién sabe hasta qué punto es, perdón, fue verdad. Hoy estás entre mis confesiones, dolor mío, tinta indeleble, metal caliente y vaporino que me acaricia, que me asfixia y me dejará morir sin saber si viví…

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