No podía trazar un rumbo fijo porque su mundo no dejaba de dar vueltas.

(La brújula)


Paula De Grei

“Aquel ansiado día había llegado, nos dormiríamos, descansaríamos y
seguro soñaríamos. Marta me acompañaría, era lógico, no podía faltar a
la cita del acontecimiento más importante de mi vida. ¿Qué  verdad se
ocultaría en aquel papel? ¿Cómo leerían aquel resultado? Demasiadas
preguntas, me hacía… Y sin ninguna conversación previa con ella para
que no se preocupara aún más, me recosté en la cama, era primavera y
apetece como aquella tarde soñar despierto…

Tumbado sobre el heno del granero escuché como los pájaros iban y
venían haciendo los nidos para cuando sus crías nacieran. Aquella y no
otra era mi ilusión, formar una familia y vivir allí en la granja de
mis abuelos, un hábitat en el que por muchos años había sido feliz.
Pero las cosas nunca son como uno desea que sean…
Mi abuela me había criado a la muerte de mis padres en aquel trágico
accidente, cuando regresaban…

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