El día que este poemario cayó en mis manos me dijeron que no era apto para todos los públicos. Con lo cuál, supe que era perfecto para mí. Nunca antes he tenido un golpe de suerte tan certero (poéticamente hablando). Raúl Parra me presentó a la mujer con los brazos más largos del mundo y me dejó conocer al hombre con la imaginación más densa que existe. Me hizo entender cómo el continente en el que se sobrevive para morir joven… le salvó la vida. Cuando abrí el libro nómada, su autor me guardó en su mochila y… me fui de viaje.

Podría haber sido un trayecto cualquiera, pero las líneas de Fatou hicieron conmigo todo lo que me esperaba de la poesía sin ser la poesía que me esperaba. Me llevaron muy lejos para decirme que las distancias pueden ser muy cortas si las sabes guardar.
No es un libro, tampoco es un viaje. Es una experiencia en un continente ajeno…

“Es toda África para mí. La oveja negra que cuento miles de veces para lograr dormirme.”

Fatou mece la imaginación y acerca a los horizontes que todos tenemos en común.

 No sé si esto habrá sido suficiente para despertar vuestra curiosidad, no sé si querréis pasar a ver a Raúl para leerlo más a menudo y acompañarlo en sus travesías alrededor del mundo. Espero que así sea, porque cuando le pregunté si quería que mencionase algo de sus proyectos,  se conformó con que os dejara el enlace de su perfil de Instagram. Así que sin pedirle permiso voy a deciros que es fundador de una ONG llamada Caminos Solidarios, en la cual vende su primer libro “Escritos bajo el sombrero” con fines benéficos. En lo que os pensáis si visitarlo o no, os dejo la última imágen…

 ¿Os ha gustado? ¿Queréis saber más? Podréis encontrarlo aquí:

Raúl Parra, @versos_nómadas (Instagram)

O aquí:

Raúl Parra, Versos nómadas (Facebook)