¡Poetas! Ya os podéis morir de la envidia. Porque una musa, que a su vez es artista, me ha escrito un relato usando los títulos de mis poemas para hacerme feliz el día de mi cumpleaños.

¡Musas! Perdonádme el desliz. Porque una poetisa me retrató en un espejo y me convirtió en estrella.

¡Lectores! Nada de lo que vais a leer a continuación lo he escrito yo, sin embargo es un mosaico hecho con mis pedacitos.


¿Cómo felicitar a un poeta?

Escríbele algo, pero sería solo un poema. Pregúntale a la Luna, pero para hablar con ella, debes saber que la sobrina del sol sabe que necesito drogas y amor.

¿Y si te cambio el nombre? ¿Y si te apodo necesidad? Es jodido, porque no hay nombres legales que te hagan justicia. Eres la tierra prometida. Y mereces un cartel de búsqueda y captura. Para el primero que pase por la puerta giratoria o el que te traiga a mi lado del espejo, que sepa que la recompensa está libre de impuestos, porque los cobardes no dejan propina. Te tengo un asiento reservado. Te espero entre lo más lejos que quieras y lo más cerca que necesites, porque eres anhelo, muerte y resurrección. Me sobra un sentido y me faltas tú. Tu ausencia en clave de sol no suena mejor.  A veces me rompo como portales bañados en plata. Me vuelvo ruinas y raíces, quejidos en tierra de nadie. Desde las sombras, la piel no calla, grita en carne viva, por dentro y por fuera. Me pongo apocalíptica, lamiendo cemento, pero luego recuerdo, hay alguien como tú, existes. El rey de la baraja sabe que el horizonte es un campo de batalla, un día D. No digas aquello de «He recibido tres tiros y estoy vivo» y «No debería sentirme vivo». No es mentira que sin sangre no hay saliva. No es cierto que no somos nadie porque nadie nos vio, ni que pudimos ser humanos, pero preferimos ser piedras, porque ninguno lo hizo. Que Ícaro y compañía se queden las nubes de la cordura, con su inocencia interrumpida, que tú y yo sumaremos, o seremos álgebra, pero sin incógnita, sin problema.

Con tus alas caí en sus brazos, como boomerang, amiga mía, la eternidad de los mortales, la poesía. Entre su boca y el resto del tiempo, estabas tú para darnos el séptimo sentido, el sexto elemento, para provocar el descarrilamiento, un alunizaje forzoso. Dile a tu madre o tu hermana que gracias a ti le conozco.

Las cosas que te inventas por no decirme “Te quiero”, dijiste. Pues ¿sabes? Hablo con la poesía, pero al final, entre mis excusas y tú, te reconozco que te quiero, sin remedio, como un presente más que continuo, entre el “más allá” y el “infinito”. ¿Feliz? ¿Sí? Pues déjame añadir más.

Cuando llueve(s), provocas mis primaveras y deseo plantar flores en el Edén, en tu honor… y por los ceniceros. Llámame pirómana. Lo nuestro es combustión, culpa de tu supernova. Recuerdo que me contaste que las niñas bonitas van gratis al infierno.  Entre el trance y la penitencia, encontraremos nuestro pecado perfecto y sus diez mandamientos, y allí estaremos, tú y yo, sin perdón, preciosos, desnudos, perfectos. Tic, tac, tic, tac… No pierdas el tiempo follándome. Nuestra realidad perfecta, ¿a dónde vas? ¿Qué haces que no vienes? se acerca, como una mariposa, pero sempiterna.

P.D.:  ¿Hambre o apetito? Bebe conmigo, hasta el último trago, hasta que podamos dejar un message in a bottle con tinta invisible, que rece «¿Y tú de quién eres?».

Sopla las velas.

Fdo: Andrómeda.


Podéis felicitarme por mi cumpleaños si queréis, pero prefiero que le felicitéis a ella. Porque todos sabemos cumplir años, sin embargo muy pocos damos tanto sin pedir nada a cambio. Bueno, la verdad… sí que me ha pedido algo. Que le respetara el anonimato. Cosa que me da muchísima rabia, pero ella dice que rabioso escribo mucho mejor.

Por cierto, los poemas correspondientes a cada título los podéis encontrar en mi libro (no podía dejar pasar esta oportunidad para ofrecéroslo). La versión digital cuesta menos dinero que un cubata, y podéis consumirla en público sin que os multen. ¿Hace falta que os mencione lo feliz que soy cuando la gente se embriaga con mis poemas para que os animéis a comprar uno? Quizás lo haga, pero eso sería un poema a parte.

VERSIÓN DIGITAL (KINDLE) DISPONIBLE AQUÍ

VERSIÓN IMPRESA DISPONIBLE AQUÍ

Gracias a todos por todo. Sed felices… y que las musas os acompañen.

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