Son sus pasos los que delimitan mis fronteras.

Sus labios son la cuna de mis silencios.

Son sus brazos los que abarcan mi mundo.

Su boca es el lienzo de todos y cada uno de mis versos.

Son sus pupilas las que me ven por dentro, y me decoran por fuera.

Sus lágrimas son las verdades que me sumergen en mi oscuridad.

Son sus carnes los pilares de la creación, donde nacen todas mis estrellas.

Sus sonrisas son los destellos que eclipsan a los soles.

Son sus dedos los universos que me enseñan su firmamento…

Y me hacen mirar hacia su luna.