image

Tú te quedaste sin mar, y yo me quedé sin un faro que me pudiera orientar.

Tú te quedaste con las ganas de nadar, y yo me quedé en tierra firme en vez de salir a navegar.

Tú te quedaste con la resaca de un tsunami pasional, y yo me quedé con las ganas de ti…

Y con las ganas de amar.


Ahora somos dos versos sin metáforas, inacabados, sin puntos suspensivos, incompletos…

Ahora somos presa del pasado, de lo que nunca sucedió, de la censura…

Ahora nos persigue la mortalidad.


 Me sentaré a los pies de un árbol caído y que una hormiguita me haga una foto…

Porque así podré recordar lo fuerte que son las hormigas;

Y lo pequeños que somos nosotros.


 La hormiguita me hizo la foto y después me dijo que el árbol estaba loco…

El árbol escuchó tu nombre queriendo oír otro.

El árbol me dijo que tú eras como yo.

El árbol me dijo que la mortalidad…

Te supo a poco.