Me dijo “Poco a poco”, y salió el sol.

Nació un verso, pero el poeta murió.

Me dijo “Nunca es tarde”, y desapareció.

Un silencio se abrió camino…

Y el poeta resucitó;

Habló con la Luna, y el Sol se enfadó.

Se pusieron máscaras para esconderse del amor…

Pero la verdad no los olvidó.

Y en cada mirada, con cada beso tirado al aire y en cada cruce de caminos los alcanzaba.

Y sin piedad ninguna…

Y sin desnudarlos…

Los desenmascaraba.