Si no te digo que eres preciosa pierdo el tiempo, si no te digo que no perteneces a este mundo…

Soy ridículo.

Si no te digo que eres única mis palabras se las lleva el viento, si no te digo que te adoro…

La soledad me convierte en su discípulo.

Si no te digo que te pienso me miento, si no te digo que me puedes leer como un libro abierto…

Se me olvidan mis mejores capítulos.

Si no te digo que te inmortalizo me engaña el pensamiento, si no te digo que a puerta cerrada te suspiro mis sueños no tendrían nombre…

Y mis poemas…

No tendrían título.