Me gusta que me lo hagas así…

Delante de todos, sin que nadie se entere.

Me gusta que me pongas entre la espada y la pared cuando estoy clavado en la cruz…

Justo antes de morir, sin que me lo espere.

Me gusta que el infierno lleve tu nombre y el cielo tus apellidos…

Así los Santos arden, para que el cielo no se congele.

Me gusta que me abras los ojos a pesar de haberte mirado y que me hagas hablar a pesar de haberme sentido…

Me arrojas al fuego, sin que me queme.

Me gusta caer rendido a tu piel, ser tu prisionero, ser tu esclavo en las sombras…

Haré lo que tú quieras, no hará falta que me flageles.

He perdido demasiadas vidas huyendo de ti pero me has hecho inmortal.

Y tu recuerdo…

No muere.

Entregarte las últimas…

No duele.