No me mires así amigo, no es culpa mía que le gusten las cosas que le escribo.
No me mires así compañero, no es culpa mía que le guste que sea sincero.
No me mires así amigo, no es culpa mía que sea un secreto el hecho de que se está acostando contigo.
No me mires así compañero, no es culpa mía que me deje acceder a su cerebro.

No le guardes rencor amigo, porque tampoco es su culpa sonreír por lo recibido.
No le guardes rencor compañero, porque al fin o al cabo… Seguís enteros.
No le guardes rencor amigo, porque ella no sabía lo que hacía conmigo.
No le guardes rencor compañero, porque pudo quedarse con la duda…

Pero se quedó contigo.