Eternamente agradecido por tu ofrenda de amor… Eternamente en deuda contigo por sonreírme cuando me ahogaba el dolor.

Condenado a soñar con tu sonrisa después de haberte ido. Encadenado a tu piel, al horizonte de sucesos de tu ombligo.

Perdido en el tiempo, agarrado a tus pilares de la creación.

Vagando en tu universo, obligado a cambiar el significado de la velocidad de la luz.

Porque de todas las galaxias conocidas y por conocer…

La más brillante…

Eres tú.