Allí, donde una musa desnuda mece un barco en sus manos…
cataAllí… En algún lugar de Catalunya me acordé de ti.
Allí, donde el sol me impidió retratarte de frente…
Allí… En alguna plaza de la ciudad Condal me dijiste que no haberme visto te sentaba muy mal.
Allí, donde un caballo de batalla nos lleva a los dos se enfadaron mis dioses…

Y se enfadó tu dios.

Hicieron todo lo posible para que me vieras, me retuvieron para que no me fuera.
Para que no pudiera embarcar los míos desataron una tormenta de arena.

Y cuando embarqué, el tuyo…

Desató su diluvio.

Se suponía que eran enemigos.
Pero se aliaron.
Para retenerme…
Y forjar nuestro destino.