suicidas

Lo cierto es que con el viento que hace en mi ciudad es un reto salir a leer el periódico, tomar un café o una cerveza sentado en una terraza.

Pero hay que salir… Porque en mi ciudad se suicidan en números récord los que no salen de casa.

El cigarro se lo fuma el viento, también pasa la página del diario, y casi siempre a destiempo… Hay que pasar página o recuperar el momento.

En mi ciudad todos corren para refugiarse enseguida sabiendo que en el mundo hay mil maneras de perder la vida.

En mi ciudad combatimos el viento día tras día.

Y más nos vale.

O encaramos el viento…

O nos volvemos suicidas.