Ella salió corriendo y yo cerré la puerta.

Ella pensaba que la seguiría, pero me di la vuelta.

Yo pensaba que mis versos cobrarían vida, pero ahora son un montón de comas y puntos suspensivos que encierran ilusiones muertas.

Yo me quedé en el sitio de siempre, entre la inmensidad del mundo y mi dormitorio, entre mis sábanas y el sol naciente, entre mis palabras y mis sentimientos que no saben a quién le dicen la verdad y a quién le mienten.

Ella abrió los brazos para abrazar el mundo.

Yo cerré los ojos…

Para convertir los años perdidos en segundos.