islas

Cuando la vi desde el aire parecía tierra seca, árida, sin vida…

Hasta que no la pisé no sentí el fuego que escondía, los vientos que la azotaban, los sonidos que la envolvían.

En un barranco perdí una semilla… Tierra y piel la acogieron agradecidas.

La semilla se convirtió en raíz, y en tierra volcánica creció fortalecida.

Mi árbol crece en tierra desconocida, pero aquí lo planté…

Y aquí me pasaré el resto de mi vida.